Recuerdo cuando salí de la última compañía con la que colaboré y decidí asumir una cantidad de riesgos, emprendiendo, que no conocía cuando tomé la decisión. Liderar tu propio proyecto, innovar, reinvertir capital propio en tecnología para ofrecer valor diferenciador a los potenciales clientes, crear ofertas y un servicio competitivo y de alta calidad desde “0”.

Recuerdo que cuando todo esto ocurrió, mi entorno mas cercano se llevó las manos a la cabeza y, aunque no lo manifestaban abiertamente, ya estaban proyectando en sus mentes un potencial fracaso.

La idea de trabajar para uno mismo, sin la SEGURIDAD que ofrece un empleador, es gestionable sólo por unos pocos, pero en realidad debería ser una experiencia obligatoria para todos.

Jamás podría haber crecido tanto a nivel profesional y personal en gestión, razonamiento, capacidad para pensar y crear, capacidad para gestionar la incertidumbre, la relación directa con los clientes, el tiempo inicial donde había mucho gasto e inversión y cero retorno, el vértigo de invertir capital de generación propia en una plataforma digital creada ad hoc y pionera para el sector jurídico y de RR.HH. Todo esto son competencias y habilidades (hard y soft) que es probable que jamás llegues a desarrollar si no emprendes.

Es curioso como mi mujer, antes de darme cuenta de todo esto, me decía al volver de sus viajes de training y desarrollo que realizan en su compañía, multinacional del sector alimentación, en US: Borja, es que es increíble, estaba escuchando la ponencia de habilidades que tenemos que trabajar y que se valoran en nuestra empresa, y es que las tienes todas. Te miro y veo que tienes casi todo lo que nos piden y que tenemos que desarrollar (y trabajan sobre cada área de mejora a través de un plan personalizado).

Y yo le decía, mi vida, no creo que tenga todas estas soft tan desarrolladas como dices. No es algo que uno pueda valorar desde dentro y de lo cual tenga plena consciencia. Pero ella insiste y me lo repite con frecuencia al compararlo con cómo funcionan las personas y los equipos en su empresa. ¡Yo sigo sin creérmelo, jajaja! Estas son algunas de las cosas que hay que desarrollar:

  • Empatía. (Soft)
  • Resiliencia. (Soft)
  • Gestión del sufrimiento. (Soft)
  • Pasión. (Soft)
  • Alegría. (Soft)
  • Gestión de la frustración. (Soft)
  • Marca personal. (Hard y Soft)
  • Branding. (Hard y Soft)
  • Habilidades de comunicación. (Soft)
  • Capacidad de gestión de conflictos. (hard y Soft)
  • Marketing. (hard)
  • Atracción de talento. (Hard y Soft)
  • Conocimientos financieros. (Hard)
  • Conocimientos contables. (Hard)
  • Estrategia comercial y de propuesta de valor. (Hard)
  • Creatividad. (Soft).

 

Estas son algunas de las áreas que desarrollas cuando lo que haces o dejas de hacer, significa estar un poco mas cerca de captar un cliente y fidelizarlo, o de atraer a un excelente candidato y fidelizarlo. Esto es lo que desarrollas cuando te das cuenta de que el coste de no hacer nada o hacerlo, marcan la diferencia directamente contra los resultados de tu trabajo y de tu proyecto.

Puedo asegurar, y esto sólo lo sabe el entorno mas cercano y los que han emprendido, que jamás vas a trabajar más en tu vida, ni le vas a poner tanta pasión. Todo este riesgo y liderazgo me han permitido:

  1. Continuar formándome y especializándome en RR.HH y analítica de datos enfocada a RR.HH.
  2. Conseguir grandes objetivos profesionales y personales que, cuando empecé, no eran si quiera un pensamiento posible.

Pero todo esto ha sido un proceso duro, doloroso, lento, repleto de sacrificios y, sin embargo, jamás cambiaría el hecho de haber tenido la oportunidad de crear Brandsen&Tourgot. Y lo que queda porque, si te planteas crecer y creces, lo mas duro está por llegar.

Desde mi punto de vista, es muy importante potenciar la asunción de riesgos por parte de los líderes de los equipos y que estos se vean apoyados por la organización.

 

 

La primera idea con la que hay que trabajar es que no habrá recompensas si no hay riesgo.

La segunda idea es que, hoy en día, asumir riesgos(controlados) no se valora en las organizaciones, cuando debería ser todo lo contrario.

Esto está basado en la creencia popular de que riesgo = imprudencia, pero la realidad es que es completamente diferente y así hay que gestionarlo internamente.

El proceso para poder desarrollar e innovar a través del riesgo es el siguiente:

  1. Pon en una balanza qué puedes ganar y qué puedes perder.
  2. Plantea al gran público tu propuesta y busca recibir todas las críticas posibles.
  3. Agrupa toda esa información, segméntala e identifica patrones de éxito pasados, en tu casa o en casa de la competencia.
  4. El fracaso es una posibilidad dentro de la ecuación, pero atención: La única forma de aprender es fracasando.

Pero cómo aterrizamos esto y lo iniciamos en nuestra organización. Lo primer que hay que hacer es identificar el riesgo en nuestra organización. Un buen primer paso es entender qué es riesgo. Áreas de riesgo dentro de nuestras organizaciones son los espacios dentro de las diferentes áreas donde existe margen para plantear innovación. Ya sea con la creación de una nueva línea de negocio, de producto o servicio.

Hablando en términos de personas, un líder que gestione este tipo de proyecto debe ser técnico-tecnológico. Acostumbrado a la rapidez de los cambios y con capacidad para mirar hacia delante. Con la técnica planifica, observa y conoce el entorno y, después, se crea la estrategia a través de la tecnología.

Si no estáis creando equipos multidisciplinares y creativos en vuestras empresas, estáis llegando tarde al futuro. Es una necesidad el incorporar talento con capacidad CREATIVA a los equipos. Aquellas personas que piensen, que puedan plantear nuevas opciones y posibilidades y que asuman los riesgos de su desarrollo e implementación. Para todo lo demás ya vienen las “maquinas”.

Y después está lo que ocurre en muchas organizaciones, se puede tener talento creativo, pero están con las manos atadas por el bloqueo de un líder sin capacidad. Cuántas veces oigo: estoy harto de mi jefe/a, no me deja hacer nada, me bloquea, me anula.

¡Cuánta gente he entrevistado cuyo principal motivo para marcharse es el superior jerárquico!.

Si consigues crear un equipo creativo, tienes que hacerlo valer y potenciar esa creatividad. ¿Cómo?:

  • Dedica tiempo la Gamificación con tus equipos. Aprendizaje divertido a través de dinámicas innovadoras. Crea un espacio semanal destinado a trabajar proyectos de innovación, replanteo de procesos, etc.
  • Todo esto hazlo fuera de tu entorno normal de trabajo. Cambia la perspectiva y sal para ver qué están haciendo otros, inspírate.

Y lo mas importante, cuando estás creando algo nuevo, el fracaso no existe. Cada prueba y error te está acercando, un poco mas, al éxito que estás buscando. Para ello, tendrás que conocer bien a los equipos directivos y hacerlos partícipes de estos procesos. Para ello, tendrás que ser “humano en el trabajo” y liderar tu equipo desde este punto de vista, con el mayor de los respectos y cariño. Cuídalos, poténcialos, hazlos crecer, oblígales a que te superen y sean mejores que tú.

Y esto, amigos, suele dar mucho miedo a las personas y por este mismo motivo  la gente (la gente valiosa) suele marcharse de las empresas.  Por el miedo de sus líderes a que crezcan, les anulen y sobrepasen. ¡Aún no han entendido cómo debería funcionar esto!

“Tu éxito profesional es el desarrollo y éxito de todos tus colaboradores y no debería haber satisfacción más grande”.